Instituto Shaolin Wahnam - Madrid

Chikung

 

Testimonios

 

TESTIMONIO DE UN CURSO DEL MAESTRO WONG KIEW KIT

Por Ángel García Bermejo.

Mi experiencia en el seminario de Chi-Kung con Sifu Wong en Madrid, los días 16 y 17 de mayo de 2009

Durante estos días, he asistido al curso de Chi Kung impartido por Sifu Wong Kiew Kit, Gran Maestro en este arte milenario.

Con estas palabras, quiero agradecerle la oportunidad de haber podido aprender de él directamente, el arte que durante milenios ha estado oculto celosamente y al que muy pocos han tenido acceso.

Lo sorprendente de este curso, es la Generación de flujo de chi, que se produce cuando se practican ejercicios muy sencillos y de fácil ejecución.

Dos semanas antes de mi asistencia al curso, comencé a practicar los ejercicios con Sifu Laura Fernández, y prometo que nunca antes había tenido la posibilidad de practicar este estilo de chi-kung, aunque había practicado otros durante seis años y había leído el libro “El arte del Chi-Kung, cómo aprovechar al máximo la energía vital” del Gran Maestro Sifu Wong Kiew Kit.

En las explicaciones preliminares del primer ejercicio, Sifu Wong, nos dijo que para practicar chi-kung tenemos que entrar en un “estado meditativo chi-kung” para poder hacer los ejercicios en una completa relajación. A continuación nos dijo que había tres cosas muy importantes en la práctica como son:

Las explicaciones fueron muy claras en todas las exposiciones y con una temporalización muy bien calculada.

La metodología que emplea Sifu Wong, es extraordinaria, ya que va de lo más simple a lo más complejo y es progresiva, pero con la particularidad de que nos enseñó distintos niveles de comprensión en la ejecución de cada uno de los ejercicios.
Nivel básico: la forma
Nivel intermedio: la acción terapéutica del ejercicio para recuperar y/ o mantener la salud, la forma física y/o la longevidad.
Nivel avanzado: La parte espiritual del ejercicio para aquellos que buscan su elevación espiritual.

Pero el hecho de atreverme a escribir este artículo ha sido motivado porque tuve un par de experiencias durante el seminario relacionadas con un cierto despertar espiritual. Una, al finalizar uno de los ejercicios más básicos, “levantar el cielo”, mientras estaba en la quietud y sentía el flujo de chi recorrer mi cuerpo.

Tuve la grandísima suerte de vivir durante un breve momento meditativo y experimentar, la sensación de ser energía en estado puro, plenamente consciente y sin perder mi individualidad, pero al mismo tiempo me sentía libre e integrado en el Cosmos dentro de un mar de luz. No tenía sensación de límites corporales. Fue muy breve apenas duró algunos instantes pero me sentí muy seguro y libre, y con una gran paz interior y muy feliz.

Pregunté al Maestro Wong si esto era normal que ocurriera practicando los ejercicios y me contestó que era “un despertar espiritual”. ¡Había comenzado a practicar chi-kung de verdad hacía dos semanas y lo había conseguido! !Increíble!

El segundo día comenzamos con el ejercicio de la “Ducha Cósmica”. ¡Como describirlo!. Fue un ejercicio en que uno percibe la captación de la energía del cosmos, haciendo que circule por el cuerpo limpiándolo de todas las impurezas que acumula para después nutrirlo.

Pero lo sorprendente vino después, con el último ejercicio que realizamos de nivel avanzado denominado “Fusión con el Cosmos, Elevando el cuerpo”. Primero aprendimos la forma, y generamos flujo de chi como con los anteriores ejercicios y pasamos a la fase de realizar el ejercicio para la sanación, prevención de enfermedades, o longevidad y por último lo realizamos para la elevación espiritual o fusión y expansión con el cosmos.

Sifu Wong, nos dijo que eligiéramos libremente el nivel, de los tres citados,  para practicar nuevamente. Elegí la elevación espiritual y me puse a ello. Después de realizar el ejercicio y permanecer en la quietud total, sentí como un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo y todo mi ser se puso en vibración. Visualicé en mi Dan Tien una bola brillante que fue expandiéndose,  pero yo sentía fuertemente la energía en el Dan Tien Medio a la altura del corazón, y de repente todo fue como una explosión y mis límites corporales dejé de percibirlos.

Mis brazos se elevaron lateralmente como impulsados por un resorte a media altura,  y en el centro  de las palmas de las manos, en los Laogong, sentía como una gran bola de energía que me sostenía los brazos en el aire. Sentí una gran paz, experimenté la verdadera libertad, Yo era como una minúscula partícula ingrávida en el éter y me sentí tan feliz. ¡Qué sensación tan maravillosa!.

Cuando terminé el ejercicio, pregunté a Sifu Wong  si estas sensaciones son normales en sus cursos y me dijo que sí,  que yo había experimentado un “Satori”. Nunca había oído esa palabra ni sabía hasta ese momento que significaba, pero lo que si se, es que lo sentí plena y conscientemente y comprendí su significado mientras permanecía con la  mente muy clara. 

Lo increíble y sorprendente de este método de chi kung, es lo sencillo que resulta. ¡Tan solo en seis clases he experimentado estas sensaciones!. ¿Qué es lo que se podrá alcanzar con la práctica diaria de estos ejercicios?...

Desde este día, practico a diario quince minutos o más y puedo asegurar que me siento más fuerte, más  ágil, me canso menos y estoy  más contento.

A Sifu Wong y a Sifu Laura mi agradecimiento por los conocimientos que me han transmitido.

Para terminar, reescribo un poema de un gran literato Lu You de la dinastía Song, que figura en el libro citado al principio y que resume todo lo dicho sobre los beneficios de la práctica diaria del Chi-Kung y que dice así:

“Felicidad es salud y vivir sin prisas.
A los sesenta, subo montañas sin bastón;
Ochentón, el chi me mantiene en forma y fuerte.
Con mil libros, aún bailan mis ojos”.

 

Ángel García